Deleite, Gratitud, Aprecio


¿Alguna vez te has detenido a mirar tu alrededor y apreciar con deleite todo lo que posees?

Tu pareja, tus hijos, padres, familiares y amigos. Un hogar, un trabajo, un techo, una cama, etc. ¿Te has dado cuenta de que tienes mucho más de lo que dices no tener? Y que has sobrevivido toda tu vida sin eso que dices anhelar. ¿No has pensado que eso que aun no tienes y deseas no es una prioridad? Que tus prioridades y necesidades básicas ya estan cubiertas.

»Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?
San Mateo 6:25

Acabo de mirar unas fotos que una conocida publicó de su niña. Al mirarlas me pregunté ¿ella sabrá y apreciará el hermoso regalo que Dios le ha concedido, se estará deleitando en El y disfrutando dia a dia de ésa bella niña que El le ha dado?

Muchas veces somos muy similar a un niño caprichoso. Hacemos peticiones a Dios pensando en que lo que pedimos es lo que realmente necesitamos para "alcanzar la felicidad" sin tomar en cuenta éstas palabras:
《 No consiguen lo que quieren porque no se lo piden a Dios; y si se lo piden, no lo reciben porque lo piden mal, pues lo quieren para gastarlo en sus placeres.》
Santiago 4:3.

Cuando obtenemos lo que queremos no le damos el valor que con anhelo pedimos tener y eso nos hace desdichados.

¿Sabes cuál es la razón? Buscamos la felicidad en cosas y placeres propios en lugar de humillarnos delante de Dios y pedirle que nos alinie a Su perfecta voluntad. Así podremos disfrutar al máximo de lo que pedimos, porque Dios, quien nos creó, sabe exactamente lo que necesitamos antes de pedírselo y cuando lo recibimos sabremos pasar toda la vida disfrutándolo como el primer dia que lo obtuvimos.

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