Cuidado de una mujer

Muchas mujeres, entendemos que nuestro cuidado debe ser enfocado en lo externo: piel, cabello, figura corporal, etc.. Pero, en realidad eso nos hace internamente felices?

No niego que al salir de un centro de belleza, luego de un buen tratado de pelo, donde mi cabello luce radiante, me miro al espejo y siento agrado de mi misma. O, al salir del Gym luego de haber quemado 1000 calorias, me sienta más esbelta y sexy, pero, he sentido que son "momentos de agrado personal"  los que experimento.

He luchado con el sobre peso por mucho tiempo, imagino que al igual a otras mujeres que pueden estar leyendo esto. Me he sentido otra persona en ocasiones en las que no tengo mi pelo bien arregalo o con 15 libras de más. He sentido que mi identidad se concentra en lo que otros ven de mi. 

En mi adolescencia, todos en mi familia me alardaban por mi cuerpo bien moldeado: Cintura fina, cadera ancha y altura. Recibía muchos halagos los cuales, formaron parte en la construcción de mi autoestima. Por una parte, lo experiementado en mi adolescencia creó en mí una seguridad sobre mi apariencia personal, pero hoy día, con varias libras de más, al mirarme al espejo, no siento ésa confianza que sentía en ese entonces. 

Entiendo que anatómicamente, el cuerpo sufre cambios al pasar el tiempo, pero, ¿dónde quedan los sentimientos? Esas emociones de agrado que sentíamos cuando éramos seguras de nuestra apariencia. Ahora, al vernos físicamente diferentes, sea por el sobre peso, celulitis, estrías, arrugas, etc. ¿Qué sentimos?

¿Realmente la belleza la llevamos por dentro o solo es el resultado de la apariencia externa de nuestro cuerpo?

Quiero compartir con ustedes un tipo de belleza diferente. Una belleza que nunca creí que fuera la que derrite el corazón de un hombre y más que eso, es la que agrada a Nuestro Creador:

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios
1 Pedro 3: 3-4

Quiero aclarar que el tratar de mantenernos luciendo una buena apariencia es importante, sobre todo cuando somos mujeres casadas, donde debemos cumplir con la tarea de deleitar a nuestros esposos resaltando lo físico que le atrajo de nosotras, aunque hemos sufrido algunos cambios. Pero, que lo físico no sea lo escencial que cuidemos. Ése es el punto que quiero resaltar en esta entrada.

¿De qué vale llenarnos de peinados ostentosos, ropa y joyas lujosas si dentro, donde está guardada nuestra belleza real, esta totalmente descuidada?

Ahora, la pregunta que muchas se pueden hacer es: ¿Cómo logro embellecerme por dentro?
Muy fácil, resaltando lo bueno que Dios a puesto en ti. Expresando ese hermoso don que te caracteriza. No retrayéndolo porque x persona no lo supo valorar. 

Deja fluir quien eres, lo que tienes dentro. Todas tenemos algo hermoso que Dios puso en nosotras; puede ser tu sonrisa o la manera como llenas un lugar de risas con tu buen sentido del humor; o la manera como tratas a los demas, sintiendo una necesidad de servirles y ayudarles. 

Todas portamos algo que nos identifica, pero que en ocasiones, esa luz que irradia de nosotras, se ve apagada por algo triste que nos ha pasado en la vida. 

No tratemos nunca de opacar lo interno con lo externo. No seamos solo lindas por fuera. Expongamos nuestra belleza interna, sin importar que nos hallan fallado, que se hallan burlado de nosotras, que nos hallan traicionado o un ser amado se halla ido de este mundo, sea cual sea la razón, vive! 
Hay muchas razones por la que aún estas en este mundo y una de ella es ser tú misma y que todos a tu alrededor disfruten quien eres y lo que portas en ti. BRILLA!

Comentarios

  1. Hermoso mensaje🔥 A mi en particular, sufría de baja autoestima, sintiéndome menos que los demás, no quería resaltar el don que Dios me había dado, quería esconderme haciendo lo imposible para que la gente no me notara. Fueron muchos años maltratandome yo misma interiormente no dejando salir esa mujer en mi dejar exponer la persona que en verdad era, solo quería sentirme que pertenecía o aceptada junto con el resto. Incluyendo tener mi pelo arreglado todo el tiempo y tener muchas deudas de tarjeta de crédito por estar comprando ropa y zapatos que sólo me hacían feliz por un momento, y desdichada todo el tiempo, sin dejar atrás los dolores de cabeza pensando en como pagar el mínimo de las tarjetas de crédito. Entonces, me dí cuenta que no era feliz, una porque no estaba siendo realmente yo, y lo otro porque nunca satisfacía a la gente, la gente siempre habla de uno, critican por lo más buena o por lo más mala que sea. Cuando fui a los pies de Cristo me dí cuenta que a quien no estaba agradando mostrando mi verdadero yo era al ser más importante de todo. Con lágrimas le pedí sabiduría para que me mostrara que estaba siendo mal, y como poder salir de mis deudas. El solo me contestó, con este versículo encontrada en su palabra:
    "Feliz el que halla sabiduría, el que obtiene inteligencia; porque son más provechosas que la plata y rinden mayores beneficios que el oro. La sabiduría vale más que las piedras preciosas; ¡ni aun las cosas más deseables se le pueden comparar! Con la derecha ofrece larga vida, y con la izquierda, riquezas y honores."
    Proverbios 3:13‭-‬16

    Después de esa lección me he dedicado a buscar la sabiduría como si buscara un tesoro escondido.
    Dios bendiga tu ministerio y este blog, haciendo honor al la gloria de Dios

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  2. Amen!! Wow! Muchas gracias por exporte y darnos tu testimonio que sé será de edificación para muchas mujeres. Bendiciones!

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